Retos que generan aprendizajes en una Familia Ensamblada

Es importante que la familia ensamblada logre y aprenda a convivir, a respetarse y a negociar las diferencias. Todos los integrantes del nuevo grupo familiar, deben poder compartir un nuevo espacio, distinto y con otras características diferentes al espacio conocido de una familia nuclear tradicional.



Adaptarse a esta nueva realidad genera aprendizaje, nuevos desafíos y retos para todo el grupo familiar:

  • Afrontar las pérdidas y los cambios. Aprender a identificar los sentimientos que los acompañan y permitir su expresión.

  • Negociar las diferentes necesidades de sus miembros.

  • Lograr acuerdos

  • Poner lentamente las nuevas reglas y costumbres.

  • Los padrastros y madrastras asumen lentamente el rol disciplinario, a medida que se consolida la relación con sus hijastros.

  • Mantener una relación "civilizada" y cooperativa con el otro hogar de los chicos respecto al cuidado de los mismos. No criticar al otro progenitor delante de los chicos.

  • Fortalecer la relación de pareja. Planificar momentos a solas para alimentar la relación.

  • Discriminar las expectativas reales, es decir, las apropiadas para las familias ensambladas, de las que se adecuan más a las familias tradicionales.

  • Darse tiempo para consolidar las nuevas relaciones familiares. Desarrollar "relaciones de a dos": cada progenitor con cada hijo, y el padrastro o madrastra con cada hijastro.

  • Todo el proceso de integración de la familia ensamblada lleva de 4 a 7 años y es más sencillo cuando hay niños pequeños. Los dos primeros son los más difíciles, luego a medida que se adquieren habilidades, es más sencillo. Los adolescentes, debido a que transitan por una etapa de su desarrollo evolutivo que implica el comienzo de su independencia, pueden no integrarse nunca, si bien, esto no es un impedimento para que establezcan buenas relaciones con los nuevos miembros de la familia.


Las familias ensambladas "exitosas" están satisfechas y contentas; sienten que alcanzar la estabilidad les demandó tiempo y esfuerzo, pero se sienten recompensadas. *


Sus miembros han aprendido a negociar, a ser tolerantes con las diferencias, flexibles y creativos. Los chicos tienen en el hogar un modelo de pareja que se ama y se brinda cuidados mutuos. Para todos es una segunda oportunidad.


Escrito por Psic. María Carolina Villarreal

@psiconeurodespertar

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